El deseo de escribir

el deseo de escribir
FacebookTwitterGoogle+Compartir

¿Por qué escribimos? ¿Qué motivos nos activan el deseo de escribir? ¿Qué es lo que nos satisface del oficio de escribir? Estos temas exploro en este artículo.

Está claro que los escritores padecemos el deseo de escribir. Cuando no lo hacemos, cuando lo que estamos escribiendo no nos satisface, o directamente no se nos ocurre nada, tenemos una crisis de abstinencia. Si esto no ocurre, si la abstinencia no nos angustia, la cosa puede ser peor, la libido nos ha abandonado, se ha derivado a otra actividad, o directamente ha muerto y con ella nosotros como seres escribientes.  Me parece que es una materia pendiente para todos entender de qué se trata nuestro deseo, qué nos satisface del oficio de escribir y cuáles son las cuestiones espurreas que lo pueden estar contaminando.

¿Escribimos por dinero? Es nuestro oficio o trabajo elegido. Dudo mucho que este sea un motivo central, salvo en el caso de un escritor exitoso, y así y todo el oficio debería reportarle algún tipo adicional de satisfacción para no convertirse en una aburrida actividad repetitiva.

¿Lo hacemos para destacarnos, para lograr algún tipo de fama o reconocimiento con algo que quizás nos resulte fácil de hacer, para lo que estamos naturalmente dotados, como lo puede estar un eximio ejecutante de violín? Puede ser, pero en todo caso me parece un oficio demasiado exigente, con muchas horas frente a la computadora, demasiado costo para un resultado exiguo, esquivo. No creo que algún escritor así motivado pueda sostener la actividad por mucho tiempo, sin caer en la insatisfacción.

Excluyendo estos dos puntos, y calificándolos, arbitrariamente, como espurios, pasemos a otros motivos posibles que activan nuestro deseo de escribir.

¿Sentimos que narrando historias preservamos hechos, vivencias propias o ajenas, momentos, que de alguna manera vencemos al tiempo que todo lo destruye, otorgándoles una pequeña cuota de sobrevida?  Me parece un motivo válido, Heródoto comenzó a escribir su historia, justamente con ese propósito y de esta manera se convirtió en el padre de la Historia. Proust, escribió En busca del tiempo perdido para rescatar del olvido sus vivencias. Mucha gente comienza a escribir después de los cincuenta, casi siempre sobre su propia experiencia, la historia de su familia, su pueblo. Me parece una motivación excelente.

¿Sentimos placer en el manejo de la lengua? ¿Disfrutamos del ordenamiento, de la formalidad de los signos, innovamos en ello? La escritura es relativamente joven en la vida de la humanidad, poder comunicarnos con signos es un logro extraordinario, la pasión que un escritor sienta por aplicar su creatividad a desarrollar las infinitas posibilidades del lenguaje, es todo un tema. Muchos escritores encuentran un enorme disfrute en esta tarea, constituye sin dudas una motivación incuestionable.

¿Disfrutamos de crear historias, de fantasear un mundo propio, en el cual somos un demiurgo todo poderoso? Es una motivación similar a la que tenemos como lectores, ingresar a mundos, o historias alternativas, ajenas por demás a cualquier verosímil dentro de la cruda realidad de la vida. Toda la narrativa gira sobre esta cuestión, cuanto más lo podemos disfrutar si quienes creamos la historia somos nosotros mismos. Admitamos que es una razón más que suficiente para dedicar muchas horas de esfuerzo a generar una ficción que nos agrade.

¿Es una actividad que nos permite elaborar nuestros conflictos y traumas? Está ampliamente aceptado que la narrativa permite canalizar los conflictos internos del escritor, actúa como una especie de actividad psicoanalítica beneficiosa. Seguramente, no es una panacea, pero ayuda bastante, hay psicoanalistas que lo recomiendan, y también se usa como técnica terapéutica incluso con psicóticos. Por otra parte de este tipo de motivación han surgido obras magnificas, pensemos en “La transformación” de Kafka. Si se escribe por este motivo, sería una razón incuestionable, solo recomendaría que se busque ayuda técnica, un curso de escritura, un taller, para facilitar las cosas y de esa manera no dejar que nuestra neurosis estropee un buen trabajo.

¿Es un medio para expresar nuestras ideas? De manera elegante, solapada, entradora, la narrativa sirve para llevarle a los otros, lectores, nuestro punto de vista sobre el mundo, nuestras normas morales, nuestra denuncia sobre las injusticias, las especulaciones filosóficas o científicas que podamos hacer, o directamente nuestras convicciones políticas. Si este es el motivo, no estaría en condiciones de objetarlo, porque siempre la narrativa tuvo que ver con esto; proponer un modelo de comportamiento social, ya sea por la positiva o la negativa, y una forma de dar sentido a la vida propia y ajena. De modo qué, si este es el motivo, lo único que queda es sugerir que el propósito no vaya en detrimento de la calidad de la producción.

¿Es nuestra manera de conocer el mundo, y a nosotros mismos? Creo que es un magnífico deseo. Escribir implica empatía con otras personas, entender de alguna manera su comportamiento, su punto de vista. Nuestras neuronas espejo trabajan a full cuando se compone un personaje y se lo pone en acción. Nadie es el mismo después de leer un buen libro, imaginate después de escribirlo. Para escribir, uno tiene que indagar, reunir información, ser “otros” por algún tiempo, todo esto redunda en una sabiduría que no obtendríamos mediante ningún cursado de materia alguna. Cuando alguien dice que aprendió en la calle, que tiene calle, está diciendo lo mismo que puede decir un escritor: aprendí escribiendo. Se aprende sobre los demás y sobre uno mismo, aunque el escritor sea un escritor de biblioteca que solo escribe sobre la información filtrada de otros textos.  Si esta es nuestra motivación, si está ligada a nuestra curiosidad, a nuestro interés por saber, goza de la mejor legitimidad posible, porque la búsqueda del conocimiento está ligada a la esencia humana, y ha permitido la supervivencia como especie.

Por necesidad expositiva he mostrado algunas motivaciones, las más comunes, por separado, pero es fácil suponer qué, no necesariamente el escritor tiene una sola motivación, es muy probable que pueda tener más de una y que las alterne, o subordine unas otras, según la ocasión. Hasta aquí llega mi opinión sobre este tema, pero estoy seguro que da para mucho más. Me encantaría saber tu opinión, quizás sea posible que logremos algo juntos.

Dejo para la próxima ocasión una pregunta que me surge ¿Cuál sería la razón por la que nuestra motivación para escribir se agote? Si tenes una idea, sería bueno que la contaras.

 

13 comentarios en “El deseo de escribir

  1. Estoy por iniciar la gran aventura de escribir, siento esa necesidad, luego de haber vivido episodios interesantes en mi vida, y sigo viviendo. Como: 3 años de cárcel; salir de una carrera alcohólica, que cumple más de 20 años de sobriedad, encontrsr expljcacion y muestras en la busqueda de Dios, vivir experiencias con “dirigentes” sindicales, políticos, etc., que mas expresan resentimientos y no conviccion; al igual que personas que, despues de estar detenidos expresaron con hechos su frustraciones y resentimientos; el valor y fuerza del hábito de la lectura misma para cambiar. Etc. Etc. Hay más.

  2. Las personas se motiva a escribir, por el deseo de contar una historia. Por admiración de un escritor , por crear un mundo diferente a que vive . Pero cuando es su forma ingreso La pasión desaparece. Y buscara la forma comercial. Y no la pasión literaria

  3. Escribir es el arte de llevar la tinta al papel. Lo vivido, lo soñado, sentimientos eternos que salen y fluyen para ser tinta. Razones muchas. El tiempo es quien habla.

  4. Escribo cuentos, algunas veces escribo prosas… acerca de las cosas mas sencillas, doy rienda suelta a la imaginación para recrear atmósferas y situaciones combinadas con el realismo y la imaginación… Saludos.

  5. El arte de escribir considero que se adquiere en la medida que nos vamos inspirando por situaciones que nos suceden en el día a día. Particularmente escribo cuando mi inspiración me lo permite, cuando tengo deseos de manifestar mis sentimientos o algún comentario que deseo hacer saber. También escribo cuando estoy triste o afligida, o cuando simplemente llegan a mi mente recuerdos que aún continúan vivos y latentes en mi mente y en mi corazón y recordarlos y escribirlos me regocija. En fin si yo tuviese la oportunidad de escribir un libro eso me haría sumamente feliz, sin embargo, considero que las condiciones aún no están dadas para tan ardua labor, ya que no es escribir por escribir, se requiere de tiempo, inspiración, responsabilidad de utilizar una escritura bien plasmada, además del conocer y dominar todos los aspectos formales de la escritura, el léxico, la coherencia, la cohesión, en fin todas estas herramientas tan indispensables al momento de la narración de hechos, sucesos, vivencias, experiencias que se deseen plasmar en un texto escrito…Por ahora solo mis más sencillos comentarios…besos

  6. Buenas Tardes, en mí muy particular caso, siempre me gustó, me gusta y me gustará escribir, lo que escribo me parece importante, porque necesito sentir que complazco algo en mí interior, en mí espiritu. Ese interior se siente alegre cuando la vida está alegre y nunca buscaré tristezas en mí alegría, es tan extraño mí escribir que no puedo entristecerme cuando de escribir se trata, es un deseo irrefrenable, es un placer y es un mandato de mí ser. Considero que mís formas no son las más adecuadas, es decir no tengo verdadera formación académica, pero me divierte escribir. En éste instante mí dulce esposa, me llamó para que la ayudara a colocar un bombillo que compré en el sitio donde venden bombillos, ahhh y por cierto en el sitio donde venden bombillos, había personas que compraban cosas que no eran bombillos, y me transporté en una camioneta de las que hacen “la ruta” en donde vivo, y vivo estoy y mientras esté vivo seré feliz cuando cosas escribo, o cuando de algo escriba…tomaré agua. Saludos escribientes amigos y que un mundo de felicidad los acompañe. Estaba algo deprimido y ya dejé de estar compungido.

  7. Hago uso de mi libre albedrío, utilizo el amor como fuente de evolución, soy energía. Gracias DIOS por NO obligarme a creer en ti. Gracias por permitirme ser libre.

  8. Intento escribir porque salen de mi sentimientos que no los puedo comentar abiertamente, entonces a través de personajes los hago conocer y alivio mi carga. Aún estoy aprendiendo y creo que nunca dejaré de aprender, Mi motivación es la búsqueda insaciable de la comprensión ante temas tan profundos como el amor, el desamor y la muerte.

  9. Que me impulsa a escribir ? aun no lo sé. MIs estados emocionales creo me llevan a mirar el teclado y luego ya no puedo detener el sonido de las teclas , ni recuerdo que hora era cuando me senté frente a la maquina. He querido escribir ordenadamente un libro pero no tengo conocimiento de todo lo que debo tomar como reglas y normas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *