Zama, la novela que no fue

zama
FacebookTwitterGoogle+Compartir

Zama, la película. Desde que supe de la filmación de Zama, una de mis novelas preferidas y, por qué no, inspiradora, me hice la pregunta de rigor, ¿Como lograría Lucrecia Martel volcar al lenguaje cinematográfico la novela de Di Benedetto escrita en clave existencialista?

La respuesta la tuve hace unos días cuando asistí a una función en el cine Lorca. La sala estaba llena, algo bastante raro, lo que habla bien de las expectativas que generó la película. A mitad de la exhibición algunas personas se levantaron y se fueron, y cuando se encendieron las luces, un veinte por ciento de los presentes aplaudió con fervor, en medio del  irrespetuoso silencio del resto. Casi todas las personas con las que hablé de la película, y que por supuesto la habían visto, se manifestaron disconformes con ella. Leyendo las críticas, de los entendidos, se advierte una grieta (palabra de moda) entre quienes la elogian y quienes la denostan. Quienes la elogian se basan en la riqueza de los recursos cinematográficos, el lenguaje, la música, la creación de un escenario onírico y otras virtudes del mismo tenor.  Quienes la critican utilizan los mismos argumentos en el sentido inverso. Poca referencia se hace sobre la fidelidad al libro o la representación de su esencia, más allá de mencionar la dificultad que ello implica y destacar los esfuerzos de la directora en zanjar esa cuestión. Todo esto me hace pensar que, en realidad, por sus características, la novela no es adaptable al lenguaje cinematográfico.  Quizás lo fuera a un documental, donde apoyados en la imagen alguien relate el soliloquio interior del personaje y, aún así, se perdería mucho de la prosa con que la escribió Di Benedetto.

Creo que la experiencia como espectador no modificará en nada mi vínculo con la novela, es cómo si hubiese visto otra cosa, algo escasamente vinculado a ella, una obra de arte que necesita aparentemente de una preparación especial y de un enorme esfuerzo interpretativo para poder apreciarla.

2 comentarios en “Zama, la novela que no fue

  1. No se cual es el fin de esta publicacion¿? pero hago un vomentario. Quizas el sr deba a leer un articulo llamado: Un Lector de Literatura Va al Cine o al escritor Vasco Pratolini, quienes sostienen que los filmes que proceden de las Letras, solamente nos dan una vision de los textos, la del director, y que muchas veces ellas no tienen que ver con la novela o el cuento al que refieren. Ellos, al igual que yo, sugieren que los cineastas usen y desarrollen su propia imaginacion¡! La Martel hasta ahora habia usado su imaginacion y le habia ido muy bien. Por otra parte hay un film con el tema de la espera y la decadencia basado en la novela de Svevo El Desierto de los Tartaros que esta mejor logrado¡!

    • Hola, Mario. Gracias por tu comentario. Coincido con vos, El desierto de los Tártaros está muy bien lograda y se atiene a la novela. Yo esperaba algo similar de Martell en Zama, pero no fue lo que vi. Me siento defraudado por eso, pero no implica que cuestione su creatividad cinematográfica. Saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *